Un Año de Inestabilidad en Bolivia

Explorando los acontecimientos del 2019 y 2020

Evo Morales en conferencia de prensa — Wikimedia Commons

The English version is here.

Soy boliviano. Nací en Sucre, donde viví de niño, después viví por un tiempo en La Paz, y de ahí en Santa Cruz, donde pasé mi adolescencia. Después me mude a Estados Unidos, primero a Kansas para la universidad (con beca completa, no hubiera podido ir de otra forma), y ahora en Utah, donde vivo y trabajo con el programa de Visa H1B.

Desde chico he tenido lo que se pueden llamar opiniones liberales. Mis padres me enseñaron que todos somos iguales, independientemente de raza, orientación sexual, religión, etc. Por mi propia cuenta, me interesaron las ideologías izquierdistas en mi juventud (como pasa seguido), y todavía me interesa la justicia social, derechos laborales, salud universal, etc. También tengo que mencionar que he vivido una vida cómoda, lo que llamarías clase media-alta. Siempre tuve un techo sobre mi cabeza (aunque rentamos la mayor parte de mi vida, y todavía rento) y nunca en mi vida pase hambre.

Digo todo esto al principio porque entiendo que la prensa internacional tiende a cubrir la política boliviana de forma sesgada, casi miope. Yo quiero darle a esta narrativa la importancia que merece. Y si me conoces, vas a entender mejor de dónde vengo, y donde pueden estar mis propios puntos ciegos.

Aquí están los hechos: En octubre del 2019 Bolivia celebro sus elecciones generales (para presidente y legisladores). Hubieron irregularidades con el conteo rápido de los resultados, pero poco después, Evo Morales y su partido, MAS, declararon victoria. La gente, desconfiada de los resultados, protesto por 32 días. Evo Morales renuncio a la presidencia. En octubre del 2020, Bolivia tuvo otra rueda de elecciones generales. Luis Arce, el nuevo líder del MAS y sucesor de Evo Morales, gano la elección. Vale la pena explorar.

Breve trasfondo historico

En junio del 2002 Bolivia tuvo elecciones generales. Esa elección marco 20 años de democracia en Bolivia — las primeras elecciones después de la época de dictadura se celebraron el 1982.

En esa elección, Gonzalo Sanchez de Lozada (ex-presidente conocido como Goni) del MNR (Movimiento Nacionalista Revolucionario) consiguió el 22.46% de todos los votos, y Evo Morales Ayma (líder cocalero y novato en la política nacional) del MAS (Movimiento al Socialismo) consiguió 20.94% de los votos. Otros 6 partidos se partieron el resto de los votos, y todos esos partidos consiguieron al menos un representante en la Cámara Legislativa (Diputados o Senadores).

En el sistema electoral de Bolivia, este resultado no era raro, y era común formar alianzas para elegir presidentes. Goni hizo las alianzas necesarias y fue declarado presidente a tiempo para su inauguración en agosto.

El tema más importante de la campaña electoral del 2002 era el gas natural, un recurso natural que Bolivia tiene vastas reservas y en ese momento no estaban siendo propiamente apropiados. Habiendo ganado las elecciones, Goni empezó a hacer tratos con trasnacionales y empezó a buscar maneras de exportar el producto bruto — lo que dejaba a compañías bolivianas fuera de la cadena productiva y con poca ganancia impositiva para el país. Este planteamiento fue impopular, y miles de personas salieron a la calle en protesta.

Este conflicto fue arduo, ocupo la mayor parte del 2003, y hubieron muchos personajes involucrados. Pero la parte más relevante es que un grupo de protestantes, liderados por Evo Morales, fueron confrontados no solo por la policía, pero por el ejército boliviano. El incidente, conocido como Octubre Negro, causaron al menos 19 muertos (aunque hay reportajes que claman mucho más muertes) y bastantes más heridos. Presintiendo su derrota, partidarios del MNR, incluyendo el vice-presidente y comando militar. Casi al instante, Goni renuncio la presidencia y escapo el país.

Carlos Mesa Gisbert (ex-periodista y vice-presidente de Goni) tomo la manta presidencial y llamo a un Referendo sobre el gas natural. Un Referendo es un voto universal de pregunta única que tiene poder jurídico vinculante en Bolivia. La pregunta que Mesa propuso era sobre como exportar el gas natural. Creyendo que ninguna opción era suficiente, los grupos de choque liderados por Morales continuaron protestando por meses has que Mesa también renuncio la presidencia (aunque él no escapo el país).

Después de un año tumultuoso, nuevas elecciones general tomaron lugar en diciembre del 2005, y el partido de Evo Morales, el MAS, gano con el 54% de los votos. Esta fue la primera vez desde el 1982 que un partido gano una elección con mayoría absoluta. Eso significa que el MAS no solo gano la presidencia, sino también la mayoría en la Cámara Legislativa.

Evo Morales oficialmente ascendió al poder el 22 de enero del 2006. Poco después, nacionalizo los recursos hidrocarburiferos (un movimiento popular), y empezó un proceso para re-escribir la constitución boliviana (un movimiento mucho más polémico, pero igual, relativamente popular). El hecho de que el MAS tenia mayoría absoluta significaba que no tenían que comprometer sus planes y podían mover su agenda con toda impunidad.

El Tribunal Constitucional, una rama judicial del gobierno a cargo de re-escribir la constitución, fue empacada con representantes del MAS. Esta nueva constitución tiene demasiados cambios para listarlos aquí, pero los más relevantes e insidiosos fueron la restructuración del Poder Judicial (incluyendo la Corte Suprema), y la creación de una nueva rama del gobierno — el Tribunal Supremo Electoral. Estos cambios permitieron que el MAS lentamente gane control de las cortes y como las elecciones se manejan en el país.

Con esos movimientos audaces, casi todos los partidos opositores se unieron en contra del MAS y mucha gente que salio a las calles a protestar. Percibiendo que todavía tenia ventaja electoral, Morles y el MAS anunciaron un Referendo Confirmatorio en el 2008. Este Referendo sujetó a Morales y a ocho de los nueve Prefectos (equivalente a Gobernadores, la mayoría que se oponían al MAS) a un voto (Si/No) aprobatorio.

Los resultados: dos Prefectos fueron removidos, mientras que los otros seis continuaron sus mandatos. En agosto del 2008, Evo Morales declaro que (dado el poder legal vinculante del Referendo) había sido “re-elegido” con un 67% de los votos — su margen de approbacion en el Referendo.

El Referendo Confirmatorio — que en si no era una elección — terminaria causando confusión sobre su habilidad para correr para president en el 2014. Pero para ese punto, el MAS, con su mayoría en todas las ramas del gobierno, se doblegarían a su voluntad.

En resumen: Evo Morales ganó las elecciones en el 2005. Tenia que haber gobernado del 2006 al 2011 — la constitutcion da al preidente hasta 2 terminods de cinco años. Como Morales había sido re-elegido el 2008, tendría que gobernar del 2009 al 2014. Despues diría que su primer mando no conto, dándole la oportunidad de lanzar una campaña electoral que le permitiría gobernar del 2014 al 2019. Incluso en la nueva constitución, re-elecciones presidenciales estaban limitadas a dos.

Evo es Pueblo

En su tiempo en poder, los seguidores de Morales crearon un culto de personalidad a su imagen. Morales insitio en que lo llamen Evo en vez de presidente Morales para hacerse mas afable. No usaba terno o corbata, hablaba y jugaba futbol, y se mandaba discursos muy largos llenos de historias personales. Evo era el típico líder carismático que dejaba la charla de politica a sus aliados.

La frase Evo es Pueblo se convirtió sinónimo del MAS y su gobierno. En su largo tiempo como presidente Morales cambio miembros de cabinete, legisladores y hasta jueces (muchos de ellos entramados en escándalos de corrupcion), pero con tal que Evo sea presidente, el MAS representaba al pueblo.

Dado que el MAS es un movimiento socialista, sus políticas iniciales tenían sentido. Pero poco a poco, debido a la influencia de Morales, su gobierno se volvió completamente populista. Sus acciones eran cada vez mas basadas en crear un aire de leyenda Evo en lugar de construir un país socialista.

El primer movimiento político del MAS tenia todo el sentido del mundo en base a como llegaron al poder. Al nacionalizar los hidrocarburos, el Estado tendría una mayor voz en como explotar los recursos naturales y, en teoría, todos se beneficiaran de las ventas. Su movimiento siguiente, mas ambisioso y polemico, fue nacionalizar companias privadas en la industria petrolera. Esto secó la inversión extranjera, pero tenia sentido en la lógica de un gobierno socialista, dado que le daría al Estado la oportunidad de participar en la cadena de valor añadido en la explotación de recursos naturales.

Con la creciente explotación de recursos naturales (mas que todo hidrocarburos, zinc, cobre y silicona), y gracias al aumento de precios de comodidades, Bolivia se manejo bien durante la crisis financiera del 2009. Dado que el Estado estaba recaudando mas impuestos en estos recursos naturales, esto le dio a Morales la oportunidad de hacer gastos grandes y visibles para hacerse mas favorable con el publico.

Con sus reservas aumentadas, y con ayuda del gobierno Venezolano, el Estado invirtió en la creación (una alternativa mas económica que la nacionalización) de Empresas Mixtas. Estas son companias fundadas en parte por el gobierno y fondos privados, pero que son controladas por el Estado. Entre otras estas fueron Boliviana de Aviacion (aerolínea), Cartonbol (papelera), Lacteosbol (productos lácteos), y muchas, muchas otras; muchas que nunca fueron rentables. A parte de eso, el MAS llevo al correo postal (Ecobol) a la quiebra. Estas companias fueron creadas menos con la idea de ocupar “sectores económicos estratégicos” como energía y petróleo, y mas interesadas en su propia visibilidad, todo con el propósito de crear una imagen positiva de Evo.

Probablemente las mas relevantes de estas companias eran las de comunicaciones. En el 2008, despues de muchas negociaciones, Morales y el MAS usaron fondos nacionales para comprar a Entel, una compnia de telecomunicaciones. Entel había sido un monopolio en el país, pero había perdido gran parte del mercado desde el 2000 debido a la competencia privada. Ademas de eso, en el 2013, y con ayuda del gobierno Chinese chino, Bolivia lanzo un satelite de telecommunicationes.

Ambos de estas inversiones (combinadas por casi mil millones de dólares) fueron piezas importantes para emitir señales de radio e internet en áreas rurales del país. Esta es obviamente una meta loable, pero la naturaleza limitada de estas comunicaciones significa que el MAS efectivamente controlaba el acceso a la informacion. Radio estaciones rurales, todas leales al MAS y Morales, proliferon durante su primer termino, magnificando sus éxitos y minimizando (o eliminando totalmente) el criticismo.

Ademas de eos movimientos políticos tan visibles, Morales hizo mucho para mantenerse al frente de la conversación. Morales regularmente construyo canchas de futbol en áreas rurales y las inaguraba jugando un partido con los locales. Tambien uso el tesoro del estado para comprar los derechos de televisión de la Copa Mundial y Copa America para que puedan ser vistos gratis en la TV nacional.

Y de la forma mas arrogante posible, Morales declaro la casa en la que crecio un Monumento Historico Nacional. Esto tambien, era parte de la narrativa que debía cementar que Evo es Pueblo.

Elecciones del 2014 el Referendo 21F

Aunque desde el principio había un fuerte de oposición al MAS bastante vocal, Morales y su partido todavía eran bastante populares entrando al siguiente ciclo electoral, especialmente entre votantes rurales. A pesar de las políticas populistas de las que hablé antes, la mayoría de sus otras políticas fueron o positivas (reconocer los 36 lenguajes indígenas como lenguas oficiales, pasar leyes contra la violencia de género, aumentar la representación indígena) o políticas muy visibles pero sin mucho peso (como cambiar el nombre del país de República de Bolivia a Estado Plurinacional de Bolivia). Con todo en cuenta, lo único que los partidos opositores podían hacer en ese entonces era apelar la elegibilidad de Morales, dado que él ya había sido “re-elegido” una vez.

En abril del 2013, la Corte Suprema (que ya era leal al MAS) decidió que el primer termino de Morales no conto en contra de los términos constitucionales, ya que había pasado antes de que la nueva constitución fuera ratificada. Quejas de la oposición fueron en vano, y Evo Morales gano la elección del 2014 con un rotundo 61% de los votos. El MAS mantuvo la mayoría (si no todos) de sus miembros en la Cámara Legislativa, manteniendo una mayoría.

En su segundo término, Morales continuo con su agenda estrictamente populista. Gastó aún más reservas estatales en canchas de futbol, abriendo y remodelando escuelas (en lugar de aumentar salarios a enseñantes) y gastando una fortuna en el ahora infame palacio presidencial (un edificio sumamente lujoso que no acató las regulaciones de construcción de la zona).

Ya en el 2016, y hambriento de poder, Morales empezó a trabajar en su plan de re-elección, lo que hizo con un Referendo. Este Referendo pregunto a la gente si estarían de acuerdo con una rectificación a la constitución que elimine los términos de mandatos presidenciales, efectivamente dándole carta limpia a cuantas re-elecciones decida. El 21 de febrero del 2016, el día que sería conocido como 21F, el Referendo fue puesto en marcha y el 51% de los votantes dijo no a la rectificación constitucional.

Le tomó tres días a Morales aceptar su derrota, pero el 24 de febrero prometió respetar los resultados y no candidatear en las próximas elecciones. El 17 de diciembre del mismo año, Evo Morales fue contra su palabra y apeló la decisión, pidiendo a la Corte Suprema una diferente interpretación de la constitución. No fue sorpresa entonces que la corte, leal al MAS, hizo la interpretación en favor de Morales, y el empezó entonces su campaña de re-elección. Al final del 2016… para las elecciones del 2019. Tres años antes de las elecciones, Evo Morales ya estaba haciendo promesas de campaña.

Los próximos años encontrarían a Morales en perpetua batalla con la oposición, un grupo que finalmente había encontrado legitimidad dada la naturaleza legalmente vinculante del Referendo del 21F. Varios partidos, muchos con bases ideológicas diferentes, encontraron un punto de unidad bajo la frase ‘Bolivia dijo No’, un canto que seguiría a Morales hasta las elecciones del 2019. Este punto de contención, añadido con errores visibles de Morales (un proyecto de construcción en áreas protegidas, políticas extractivitas que dejaron al Amazonas vulnerable a incendios forestales, entre otros) crearon suficiente duda en el electorado sobre si merecía ser re-elegido o no.

¿Golpe o revolución?

El 2019, y a pesar de la fuerte oposición popular, Evo Morales participó en las elecciones de octubre. En la nueva constitución, las elecciones requerían que el ganador tenga o un 50% de los votos, o al menos 40% de la votación, y una diferencia de al menos 10% con su competidor más cercano. Si ninguna de las condiciones se cumple, entonces los dos candidatos con mayor cantidad de votos participarían en una segunda vuelta.

La noche de las elecciones, resultados preliminares parecían indicar que habría una segunda vuelta. Con 85% de los precintos reportados, Morales tenía 45% de los votos mientras que su principal opositor, Carlos Mesa (ex-vicepresidente de Goni) tenía 38% de los votos. Repentinamente, los resultados en vivo dejaron de ser reportados, y no había palabra oficial de porque pasaba esto. Horas más tarde, los resultados volvieron a ser reportados, y Morales tenía una diferencia limpia de 10% (con 46% de los votos, comparado con el 36% de Mesa). Cientos de personas, especialmente en Santa Cruz (bastión de la oposición) salieron inmediatamente a las calles.

Al día siguiente, el pueblo Cruceño lanzó una huelga general y cientos de miles protestaron en las calles. A los pocos días, gente en el departamento de Potosí siguieron su ejemplo. Chuquisaca, Cochabamba y otros siguieron, y en poco tiempo, hasta la capital MASista de La Paz se juntó a la huelga. Millones de personas permanecieron protestando por 32 días después de las elecciones, todos denunciando fraude electoral.

Las cosas se pusieron violentas cuando la policía fue mandada a apaciguar las protestas, pero la gente se mantuvo firme. La obstinación de Morales, quien se nunca acepto que haya habido algún tipo de irregularidad en el proceso electoral, solo aumento la insistencia del pueblo en protesta. Gente de varios departamentos empezaron a movilizarse a la ciudad de La Paz — una táctica que Morales uso en su empuje del gobierno de Goni en el 2003. Esto provocó enfrentamientos en las carreteras, con afiliados al MAS usando pistolas y dinamita.

Dicen que la historia se repite después de todo.

Casi un mes después de las elecciones, la policía se unió a las protestas, y Morales acudió al ejército para mantener orden. Viendo que las protestas solo creían con el día a día, y después de haber sido desplegados, el ejército mismo decidió quitar su respaldo al presidente. Morales entonces ofreció otra ronda de elecciones, pero para entonces ya era tarde, había perdido toda legitimidad. Entonces, tal como su ultimo predecesor elegido, Morales renunció y escapó del país.

Removido a la fuerza, intervención militar, y un presidente que escapa su propio país. ¿Pero, fue golpe de estado o revolución?

En los días después de su salida del país, mucha de la prensa internacional, como el New York Times y The Guardian, publicaron artículos que parecían favorecer la teoría de un golpe de estado, aun cuando loaban movimientos sociales similares en nuestro vecino Chile llamándolo revolución. Entre más tiempo paso, los diarios empezaron a mostrarse más equilibrados en su juicio, pero esto ya no ocupaba las portadas. Eso es, porque después de todo, a la prensa internacional no le interesa Bolivia, solo les interesa los clicks.

El largo prologo que escribí arriba antes de hablar de las elecciones del 2019 sirve solo para demostrar que Bolivia ya ha pasado por esto. El país ha tenido lideres incompetentes (Evo, Goni, hasta otros antes de ellos) que se rehusaron a escuchar al pueblo y fueron rechazados en masa. Pero siempre y cuando la prensa internacional siga retratando a Evo Morales como un héroe, la gente fuera de Bolivia solo pensara que esto fue un golpe de estado. Aun cuando Morales mismo sembró las semillas de descreencia cuando limito la libertad de prensa, difundió la impunidad legal y termino convirtiéndose en dictador.

Lo que he intentado hacer hasta ahora es presentar hechos, obviamente ordenados de manera que formen una narrativa, pero lo que viene ahora es nada más que pura opinión mía. En Bolivia no hubo golpe de estado, fue una revolución democrática.

Ahora, sea golpe o revolución, lo único que importaba en absoluto el 10 de noviembre del 2019, después de la renuncia de Morales y sus aliados, era como unir al país.

Y entonces llega COVID

Jeanine Añez (una senadora cristiana-conservadora opositora al MAS) asumió la presidencia interina de Bolivia el 12 de noviembre del 2019. Ella dijo que su único rol seria organizar elecciones libres y limpias. Desde un principio proclamo que, como presidenta interina, ella no participaría en las elecciones por venir.

Decir que Añez tuvo un principio complicado en el poder sería un nivel casi jocoso de subestimación. Aunque la mayoría del pueblo había protestado contra las acciones fraudulentas de Evo Morales, todavía había un bloque grande que lo apoyaban a él (casi al nivel de idolatría) y al MAS, quienes salieron a las calles inmediatamente después de su renuncia. Parte de ese grupo se movilizó a una planta de gas natural con las intenciones de incendiar la planta. La respuesta de Añez fue brutal, desplegando al ejército y eximiéndolos de culpa criminal en un esfuerzo por sublimar las protestas. Esto alarmó a la comunidad internacional. Ella retiraría al ejército y seguiría el consejo de Mesa, invitando al liderazgo restante del MAS a la mesa de negociación.

En los próximos meses una paz silenciosa pero tensa se sentía sobre Bolivia. Sin ser mucho más que la cara de la oposición, Añez gano popularidad entre una oposición diversa que ya no tenía un enemigo común que los uniera.

El 3 de enero del 2020 se dio a conocer una fecha oficial para las elecciones: cuatro meses más tarde — el 3 de mayo del 2020. Días después del anuncio, Jeanine Añez fue en contra de su palabra y anuncio que se postularía a la presidencia. Hubieron variadas reacciones, pero principalmente, la oposición al MAS se volvió aún más fracturada. Carlos Mesa, una vez más, anuncio su candidatura. Mientras tanto, el MAS se organizó alrededor de Luis Arce Catacora (ex-ministro de economía en el gobierno de Morales) y empezaron a construir sus esfuerzos electorales.

Y entonces, por supuesto, el Covid-19 llego a Bolivia.

Actuando rápidamente, el 21 de marzo Añez ordeno una cuarentena sumamente estricta. Se instauro un toque de queda universal, y la gente solo podía salir ciertos días en base al último digito de su carnet. Dada la infraestructura y distribución económica de Bolivia, no mucha gente podía trabajar desde casa y la economía sufrió mucho. Además, dada la cuarentena, las elecciones se postergaron hasta agosto.

A pesar de la cuarentena, Bolivia fue golpeada fuertemente por el Covid y hospitales públicos (desatendidos por varios años). Sin embargo, la economía estaba sufriendo demasiado según algunos, afectando especialmente a la gente pobre y de áreas rurales. A tiempo, protestantes salieron a las calles en contra de restricciones tan rigurosas que algunos percibían harían más daño que bien, si estas seguían empujando la gente a pasar hambre. Para empeorar cosas, el gobierno de Añez fue acusado de corrupción, incluyendo compra de ventiladores a sobreprecio y la hija de Añez escapando la cuarentena impuesta por su madre para festejar su cumpleaños.

En parte por las protestas y el impacto económico, algunas restricciones fueron levantadas el 28 de mayo, pero una llamada cuarentena flexible debería seguir en pie hasta finales de agosto. Las elecciones fueron pospuestas una vez más, esta vez a noviembre. Esto causó más protestas, sobre todo simpatizantes del MAS, que clamaban Añez estaba usando la pandemia para mantenerse en poder. Al final, Añez retiro su candidatura a la presidencia y movió las elecciones a una fecha definida, el 17 de octubre del 2020.

Y bueno, ¿qué paso? El gobierno de Añez tenía una sola tarea: traer paz al pueblo boliviano después de un periodo sumamente tumultuoso — y en eso, fallo miserablemente. Claro, desde un principio esa era una tarea difícil mientras Morales afanaba las flamas del caos desde afuera. Pero sus reacciones violentas y gabinete corrupto sellaron su corto mandato como una pérdida. Su reacción al Covid-19 es difícil de juzgar. Por un lado, sus acciones rápidas y contundentes pueden haber salvado muchas vidas. Por el otro lado, dada la economía de Bolivia (donde más de la mitad son parte de la economía informal) el país no estaba listo para políticas tan radicales. Al mismo tiempo, el sector de salud en Bolivia ha sido descuidado por décadas (por gobiernos de derecha e izquierda por igual), así que desafortunadamente era una batalla que el país empezó en desventaja.

Si hay una cualidad redentora de su tiempo en poder, Añez logro tener lo que la mayoría de la gente está de acuerdo fueron elecciones libres y limpias, cumpliendo su mandato original. Así, el 17 de octubre del 2020, el pueblo boliviano se hizo escuchar. Y probablemente debido a sus errores, debido al daño económico por las cuarentenas estrictas, debido a una enfermedad de la que nadie tuvo la culpa, y sobre todo debido a una oposición completamente fracturada, el MAS retornó al poder.

El futuro de Bolivia

El gobierno de Jeanine Añez tenía solo un mandato: unir al pueblo boliviano — y en eso, fallaron. Ahora, el gobierno de Luis Arce tiene el mismo trabajo. Es mi más sincera esperanza que pueda lograr su objetivo mejor que su predecesor.

Los méritos y fracasos de Evo Morales se pueden debatir por largo tiempo, pero sería difícil argumentar que no perdió legitimidad cuando se quiso aferrar al poder cuando no debía. Luis Arce ha dicho que Morales no formara parte de su gobierno, y sinceramente espero que cumpla su palabra.

Es tiempo de reconstruir lazos entre bolivianos, y Arce tiene un largo camino adelante suyo para lograr esto. No solo tiene que ganarse a sus detractores, algunos que todavía sospechan un retorno de Morales, sino que tiene que combatir una pandemia global y contender con una economía frágil que no puede tomar medidas extremas.

Como cualquier persona, amo a mi país, aunque ya no viva ahí. Hoy en día, no tengo idea lo que el futuro depara para Bolivia, pero dada la historia reciente, solo espero que no siga la norma.

P.D . — Esto lo escribí primero en inglés (por si no se nota) para atraer a un público que me parece necesitaba más contexto, así que hay algunos vínculos que dirigen a páginas en inglés tambien.

P.P.D . — No sabía dónde iría bien esto, pero si hay noticias buenas de las elecciones del 2020: más de la mitad de la cámara legislativa serán mujeres.

From SCZ, Bolivia. Now in SLC, Utah. Here to read, write, and complain (in that order). I write fiction, humor, and some essays.

Get the Medium app

A button that says 'Download on the App Store', and if clicked it will lead you to the iOS App store
A button that says 'Get it on, Google Play', and if clicked it will lead you to the Google Play store